Emeute autour d’une usine de Buenos Aires – septembre 2009

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Ex trabajadores se enfrentan a la policía en el desalojo de la planta Kraft en Argentina


26 09 2009

Buenos Aires, 25 sep (EFE).- Policías argentinos se enfrentaron hoy con gases y balas de goma a ex trabajadores de la estadounidense Kraft cuando los uniformados intentaban desalojar una planta que la firma tiene a las afueras de Buenos Aires, en conflicto laboral desde hace varias semanas.

Los incidentes, que dejaron un saldo de once heridos y al menos 60 detenidos, comenzaron cuando ex trabajadores y grupos de izquierda intentaron resistir al desalojo de la planta que Kraft posee en la localidad bonaerense de General Pacheco.

Los protestantes arrojaron varias piedras y palos a la policía, que respondió con balas de goma y gases lacrimógenos a los manifestantes.

Uno de los oficiales a cargo del operativo aseguró hoy que « no quedan personas en la fábrica » tras el desalojo concretado por orden judicial, que derivó en la detención de unas « 60 ó 70 » personas, precisó más tarde el comisario Salvador Baratta al canal C5N.

« No hay víctimas ni lesionados graves. Tenemos tres obreros con lesiones y ocho policías heridos », indicó el comisario, quien dijo además que los detenidos serán liberados en las próximas horas.

Los enfrentamientos se produjeron poco después de que directivos de la empresa acudieron este viernes a la sede del Ministerio de Trabajo, donde elaboraron un acta en la que « garantizan los puestos de trabajo existentes », aunque el texto no menciona a los 150 empleados despedidos en agosto pasado, uno de los principales motivos del conflicto.

La controversia se inició en julio pasado, en medio de reclamos salariales y de mayores medidas de higiene ante la pandemia de la gripe A, pero se agravó el mes pasado con los despidos, por lo que varios trabajadores tomaron la planta, que quedó paralizada.

« Ingresaron 20 vehículos con policías con la intención de producir el desalojo de la planta », explicó hoy el delegado de los trabajadores, César García.

El delegado aseguró, además, que los empleados están « en estado de asamblea permanente » y que resistirán « hasta que la empresa cumpla con lo que dispuso el Ministerio de Trabajo », que el pasado 21 de septiembre exigió a la firma el pago de salarios quincenales adeudados.

Mientras, otro grupo de trabajadores cortó este viernes un acceso cercano a la planta en protesta contra el desalojo y los despidos de la compañía.

Los telegramas de despido fueron enviados el 18 de agosto pasado, tras lo cual se inició un reclamo laboral que, según indicaron a Efe fuentes sindicales, derivó en una conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo argentino, que obligó a la compañía a reincorporar a los cesantes.

Esos empleados se presentaron entonces a trabajar a la fábrica, pero según las fuentes sindicales, la empresa no les otorgó tareas.

Por el conflicto, la planta de Kraft de Pacheco, dedicada a la producción de galletas y pastas y en la que trabajan 2.600 personas, registra varios días de parálisis operativa.

Kraft tiene otras dos plantas en Argentina, una en la ciudad de Tres Arroyos (provincia de Buenos Aires) y otra en la ciudad de Villa Mercedes (provincia de San Luis).

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Doce heridos en un violento desalojo de una fábrica tomada

26 09 2009

La Bonaerense informó que 8 de sus agentes recibieron lesiones. De los 65 manifestantes detenidos, 4 tuvieron que ser hospitalizados. Hubo gases, piedras y balas de goma. La planta estaba ocupada hacía 38 días por empleados despedidos.

Una represión de proporciones inéditas en los últimos años, a cargo de unos 300 efectivos de la policía de la provincia de Buenos Aires, fue la que ayer al anochecer terminó de desalojar a los operarios despedidos que permanecían en la planta de Kraft Foods, la ex Terrabusi, en la localidad de Pacheco.

A última hora seguían detenidas unas 65 personas, según aseguró el jefe del operativo policial, de las cuales cuatro debieron ser hospitalizadas. La policía informó que hubo además ocho agentes heridos.

Hasta cerca de las 23, los detenidos permanecían dentro de la propia fábrica y no habían podido ver a sus abogados. El operativo policial que los redujo había finalizado cuatro horas antes.

Todo comenzó a las 17.30. A esa hora, desde el portón de la avenida Henry Ford, donde había unos 500 manifestantes, se escucharon disparos y se divisaron nubes de gases lacrimógenos en el edificio central de la planta, ubicado unos 200 metros más adentro.

Desde afuera, los manifestantes comenzaron a arrojar piedras y cascotes al grueso cordón policial apostado frente al portón y a lo largo de toda la reja perimetral. En menos de cinco minutos llegó la respuesta policial: una andanada de gases lacrimógenos y balas de goma (este diario verificó a un herido con más de diez perdigonadas en su espalda) dispersó en cuestión de minutos al piquete más concentrado.

El aire se había tornado irrespirable, a pesar de la brisa. Pero a los diez minutos, cuando cesaron los efectos de los gases, los manifestantes volvieron a la carga.

Hubo una segunda andanada de piedras y cascotazos. Para entonces, grupos de tres a cuatro muchachos, en su mayoría de veintipico, iban quitando pedazos enteros del cordón de la vereda de la Volkswagen (situada enfrente) y los partían golpeándolos con su propio peso contra el piso, para fabricar nuevos cascotes.

Había muchas mujeres, entre las que sobresalían madres y esposas de los despedidos. Entre los manifestantes más combativos era clara la presencia de militantes de organizaciones de base y partidos de izquierda.

Una nueva tanda de gases impidió acercarse al portón y los cascotazos comenzaron a caer del lado izquierdo de la fábrica, donde está el edificio administrativo.

Allí estaban los móviles de televisión y varios enardecidos la emprendieron contra el móvil de C5N, medio al que habían acusado durante una asamblea de encabezar una campaña contra los despedidos. Pero el incidente finalizó cuando se abrió el portón central y comenzó a avanzar la infantería. Todos se replegaron unos metros.

En ese momento, desde el otro extremo de la planta, avanzó por la avenida Ford un escuadrón de la policía montada. Unos 50 policías a caballo cargaron contra los manifestantes: a un centenar los fueron encerrando a topetazos contra el alambrado de la Volkswagen, mientras que otros se defendían con cañas.

Uno de los efectivos fue derribado con esa particular arma, mientras su caballo salía al galope. Recibió unas cuantas patadas de un grupo de manifestantes, antes de que otros dos policías a caballo pudieran acercarse y dispersar al grupo. A la vez, a uno de los manifestantes un caballo lo pasó por encima y terminó arrastrado por efectivos de infantería dentro de la fábrica.

Las refriegas duraron una media hora. En ese lapso, la Policía tomó el control de la avenida Henry Ford y a partir de entonces acordonó todo el ancho de la calle y comenzó a avanzar.

Hubo además una estrategia astuta para despejar la calle de periodistas: el jefe del operativo, un oficial de apellido Naskala, encabezó la avanzada de la infantería: comenzó a hacer declaraciones mientras caminaba y daba órdenes de avanzar. Rodeado de micrófonos, respondía pacientemente todas las preguntas, hasta que avanzó unos 100 metros. La avenida quedó completamente acordonada, sin manifestantes ni periodistas a menos de 300 metros del portón.

Hacia las 21, la empresa emitió un comunicado de prensa en el que calificó de « normalizada » la situación de la planta y anunció que retomará la actividad lo antes posible. La planta de la ex Terrabusi había quedado tomada el lunes 7 de setiembre, pero en los hechos, ya venía funcionando a media máquina desde el 18 de agosto, día en que la empresa había enviado 155 telegramas de despido, con lo cual la producción está parada desde hace 38 días.

Kraft acusó a los 155 despedidos de haber privado de la libertad a empleados que quedaron encerrados dentro del edificio administrativo, durante una manifestación dentro del predio ocurrida el 3 de julio. Ese día había habido una asamblea para reclamar mejoras en las condiciones sanitarias de los operarios, a raíz de la epidemia de Gripe A.

Según la empresa, la asamblea terminó con una manifestación que obligó a los administrativos a permanecer dentro del edificio contra su voluntad. La causa fue presentada ante el juzgado en lo Penal de San Isidro, a cargo del juez Acosta.

El mismo magistrado fue el que ayer dio la orden de desalojo, luego de que una reunión en el Ministerio de Trabajo entre representantes de la empresa y del Sindicato de la Alimentación (fuertemente enfrentados a la Comisión Interna de la ex Terrabusi) acordaran que no habrá nuevos despidos. En ese acuerdo no hay ninguna mención a los 155 despedidos (que llegarían a 164 si se suman algunos despidos previos y posteriores al 18 de agosto).

Un dato: a las 17.15, en Volkswagen, el personal recibió orden de abandonar la planta antes de las 17.30. A esa hora, exactamente, comenzaba el operativo de desalojo justo enfrente.

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Violento desalojo tras la decisión de Kraft de no reincorporar personal

La Justicia ordenó desocupar la ex Terrabusi que había sido tomada hace un mes por 160 cesanteados. Hubo 12 heridos.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Buenos Aires. Un violento desalojo se produjo ayer en la planta de Kraft-Food, ex Terrabusi, tras incidentes originados luego de que la empresa confirmara ante el Ministerio de Trabajo su decisión de mantener los puestos « existentes » y no reincorporar a 160 empleados despedidos.

Efectivos de la Policía Bonaerense, de la Montada y de Gendarmería participaron del operativo, que permitió retomar el control de la compañía de capitales estadounidenses, tras más de un mes de ocupación por parte del personal que fue desplazado.

La intervención de la fuerza policial en la planta ubicada en la localidad de General Pacheco, partido bonaerense de Tigre, contó con la orden del juez de garantías de San Isidro, Ricardo Costa.

El operativo, donde se utilizaron gases y balas de goma, más personal de la Policía Montada y perros, dejó un saldo de 65 demorados y al menos 12 heridos leves, ocho de ellos efectivos policiales, según confirmó el jefe de la Regional Norte de la Policía Bonaerense, comisario mayor Salvador Baratta.

El jefe policial defendió el operativo al calificarlo de « profesional » y destacó que la decisión de iniciar el desalojo fue tomada « por la llegada de la noche », ante el riesgo de que « dos silos con material altamente inflamable » pudiera ser tomados por los manifestantes.

Baratta también mostró bombas molotov, palos, piedras, navajas y otro material que estaba en poder de los manifestantes, principalmente los que estaban afuera, y precisó que todos los demorados, (ninguno quedó en calidad de detenido), recuperarían la libertad tras la averiguación de antecedentes.

Los incidentes con los empleados que mantenían ocupada la planta, a los que se sumaron piqueteros y organizaciones sociales de izquierda, se iniciaron poco después de que la compañía hiciera una presentación « voluntaria » ante la cartera laboral, donde se comprometía a pagar sueldos atrasados y también a mantener « los puestos de trabajo existentes », pero nada mencionaba sobre los despidos, principal motivo del conflicto y la toma de la fábrica.

El comisario a cargo del operativo y titular de la DDI de San Isidro, Jorge Nasrala, dijo a la prensa que los detenidos fueron derivados a diferentes dependencias de la zona, mientras que los heridos fueron asistidos en centros de salud locales.

Acta firmada

Los incidentes comenzaron tras el compromiso manifestado por la empresa en un acta firmada en el ministerio de Trabajo para « restablecer la actividad productiva normal » a partir del lunes, mantener los « puestos de trabajo existentes » y pagar los salarios.

El acta fue firmada en representación de la empresa por Pedro López Matheu y los abogados Julián De Diego y Pablo Fagoaga, ante la Secretaria de Trabajo, Noemí Rial.

La subsecretaria de Trabajo, Silvia Squire, dijo que « la empresa se comprometió a mantener los puestos de trabajo. Es una decisión unilateral de la empresa ».

En declaraciones realizadas tras la audiencia en la cartera laboral, la funcionaria expresó que « lo que el ministerio trató de hacer es mantener todos los puestos de trabajo » y sostuvo que « la conciliación obligatoria está agotada ».

« Lo que el ministerio trató por todos los medios pacíficos fue mantener los puestos de trabajo de todos los trabajadores », remarcó Squire.

Por su parte, el subsecretario de Trabajo bonaerense, Armando Molina, manifestó que « tenemos preocupación por todos los trabajadores ».

En tanto, agrupaciones piqueteras, partidos de izquierda y estudiantes mantuvieron cortado el tránsito en el centro porteño, en inmediaciones del Obelisco, y por la mañana, el Puente Pueyrredón, en solidaridad con los trabajadores despedidos de la empresa ex Terrabusi.

La misma se mantiene paralizada desde el 18 de agosto tras el despido de 160 trabajadores y las denuncias ante la Justicia penal sobre supuestos delitos cometidos dentro de la planta, tras lo cual se produjo la toma de la fábrica.

El 9 de setiembre el ministerio de Trabajo consideró como terminada la conciliación obligatoria y dejó el conflicto en manos de la Justicia. Agencia DyN

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Kraft: esperan la liberación de las 65 personas demoradas

Sábado 26 de setiembre de 2009

La policía ingresó al edificio de la ex Terrabusi y expulsó a los trabajadores despedidos que habían tomado la planta; se registraron duros enfrentamientos; una abogada de los empleados denunció a lanacion.com una « feroz represión »; hubo al menos 11 heridos; vigilia de organizaciones sociales

En una jornada de máxima tensión en Pacheco, con duros enfrentamientos entre la policía y los trabajadores de la empresa Kraft, los efectivos de seguridad desalojaron ayer la planta que se encontraba ocupada desde hacía 40 días por el despido de 156 empleados.

Los choques comenzaron cuando los efectivos ingresaron a la planta, tras una orden judicial. Allí, el enfrentamiento incluyó intercambios de piedras, balas de goma y gases lacrimógenos. Los incidentes dejaron como saldo 11 heridos -3 manifestantes y 8 policías- y 65 demorados. Entre ellos, sólo 28 eran trabajadores que estaban en la fábrica; el resto fueron apresados por los incidentes ocurridos en las inmediaciones, según publicó LA NACION en su edición de hoy.

Voceros de la fuerza agregaron que la orden de desalojo fue dispuesta por el juez de Garantías N° 1 de San Isidro, Ricardo Costa, y que las personas « que se resistieron al desalojo » fueron demoradas. Asimismo, indicaron que todos los trabajadores fueron expulsados de la planta.

Un grupo de dirigentes y militantes sociales se encuentran apostados frente a las puertas de la fábrica, a la espera de que las personas que estaban aprehendidas fueran liberadas.

« Feroz represión ». « Lo de la planta fue una batalla campal. Hubo una feroz represión estando adentro funcionarios del gobierno, cuya presencia fue solicitada por la Justicia en la orden de desalojo », denunció en diálogo con este medio Verónica Quiroga, abogada de trabajadores de la comisión interna de la compañía.

La letrada informó que « hay muchos heridos » y « detenidos » y advirtió: « Hacía rato que no había una represión como ésta ».

En tanto, el superintendente de Seguridad Norte de la Policía Bonaerense, comisario Salvador Baratta, entregó su versión: « El personal trabajó de manera profesional, no hay víctimas fatales. Tuvimos que ingresar y reprimir, pero estuvimos cuatro horas negociando. La policia tiene que cumplir una orden judicial »

« Los detenidos son ex trabajadores y ninguno está lesionado », informó. Y amplió: « Si la justicia me ordena, lo tengo que hacer. Los demorados van a recuperar la libertad en forma inmediata y los lesionados son heridos leves ».

Sin avances. Más temprano, luego de una reunión poco exitosa con la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, Kraft, dueña de la ex Terrabusi, se había comprometido a preservar la fuente de trabajo de sus empleados « actuales », pero no se mencionó el futuro de los despedidos hace más de un mes, eje del conflicto.

Fuentes del Ministerio de Trabajo informaron a lanacion.com que dirigentes de la compañía se presentaron para informar que la empresa se quedará en el país y que no habrá más despidos. Así lo expresaron en un acta que firmaron en la sede de la cartera laboral. De todos modos, no se refirieron a la situación de los 156 trabajadores que fueron despedidos.

En el acta del encuentro en la cartera laboral, firmada por Rial y Pedro López Matheu por la empresa, se sostuvo que Kraft « cumplirá con el pago de los salarios correspondientes conforme fuera requerido por el Ministerio ». Además, antes que comenzaran los hechos de violencia, informó que la planta retomaría su « actividad normal » el próximo lunes 28.

« Tras haberse normalizado la situación de la planta, durante el fin de semana se trabajará en el inventario y recorrida de las instalaciones a fin de hacer una evaluación de daños y de esa forma poder retomar las actividades productivas en la forma habitual », consignó en un comunicado la empresa, según informó la agencia estatal Télam.

En tanto, desde el Ministerio indicaron a LA NACION que en la planta había dos representantes del gobierno: Alejandro Chavarría, del ministerio de Trabajo de la provincia, y Diego Paso, del Ministerio de Trabajo de la Nación.

Al tiempo que se desarrollaba la reunión en la cartera laboral, funcionarios mantenían conversaciones con Ramón Bogado, miembro de la comisión interna, para intentar lograr un encuentro entre las partes el lunes, para analizar los despidos.

Ante la consulta acerca de la posibilidad de reabrir las negociaciones, la respuesta fue: « Vamos a hacer lo que sea posible, sin dejar de intervenir ».

Conflicto « ideológico ». En este contexto, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, había informado hoy por la mañana que ayer tuvo una comunicación con el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, para pedirle que « tome medidas un poco más contundentes » porque tiene que « ponerse fin » a la crisis « a corto plazo ».

Fernández dijo que « con la fuerza de seguridad en la puerta, hay que impedir que sigan entrando como si esto fuera un shopping. Los que se quieran quedar, que se queden, pero algún día van a tener que salir. Vamos a tener que sentarlos a una mesa en el ministerio de Trabajo de la provincia y encontrar una alternativa ».

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La ubicación de la planta en Pacheco Serios disturbios en fábrica ocupada por obreros argentinos

http://www.prensa-latina.cu

viernes, 25 de septiembre de 2009

25 de septiembre de 2009, 17:39Buenos Aires, 25 sep (PL) La policía argentina reprimió violentamente hoy a trabajadores que se resistieron al desalojo en la fábrica de la transnacional estadounidense Kraft Foods, que había despedido a un grupo de sus compañeros.

El enfrentamiento, con varios heridos y detenidos, se produjo poco después de una declaración unilateral de la empresa, tras negociaciones con el Ministerio del Trabajo, en la cual se comprometió a no salir del país y garantizar los puestos de trabajo existentes.

Al conocerse esta decisión un juez de garantías dio la orden de desalojo de la instalación, ubicada en la localidad bonaerense de General Pacheco.

Los obreros ocupan la fábrica desde hace varias semanas, cuando la firma, que la había adquirido de la firma alimenticia argentina Terrabusi, dejó cesante a un número de ellos que había exigido medidas sanitarias como prevención ante la epidemia de gripe A (H1N1).

El gremio de obreros exigió la reposición de los despedidos y el pago de los salarios con carecer retroactivo, pero la dirección de Kraft Foods se negó y rechazó toda negociación y reconocimiento al sindicato.

Tras semanas de negociaciones en reclamo de sus derechos, el pronunciamiento de la empresa de hoy dejó fuera de sus decisiones a los despedidos, con lo cual desconoce las demandas sindicales, basadas en derechos constitucionales.

Policías con cascos y escudos, así como un destacamento a caballo, pretendió sacarlos de las instalaciones y ante la resistencia de los ocupantes utilizó balas de goma y gases lacrimógenos, lo cual fue respondido con piedras y palos

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Violentos disturbios en el desalojo de la ex Terrabusi

http://www.compactodenoticias.com.ar

25.09.2009

En medio de una fuerte represión hacia quienes se manifestaban frente al lugar, se lleva a cabo esta tarde el desalojo y la detención de los trabajadores que ocupaban la planta de General Pacheco de la firma Kraft Terrabusi, tras ordenar esa medida el juez a cargo del Juzgado de Garantías Número 1 de San Isidro, Ricardo Costa.

El desalojo de la ex Terrabusi dejó al menos 65 detenidos y 4 heridos

Antes de la violenta incursión policial, la empresa se negó a reincorporar a los 163 despedidos. Sólo se comprometió a mantener los puestos existentes. Corte en la 9 de Julio y en La Plata en adhesión a los trabajadores. Repudio a Moyano.

Luego de la tensión generada este viernes a la madrugada con la intervención de la Policía Bonaerense en la planta, la empresa Kraft Foods (es Terrabusi) realizó una presentación ante el Ministerio de Trabajo, donde se comprometió a continuar « su actividad productiva » en el país, mantener los « puestos de trabajo existentes » y pagar los salarios, pero no habló de los 163 despedidos que reclamaban ser reincorporados.

Al instante y bajo una orden judicial, la policía desalojó violentamente a los 80 cesanteados que estaban en la planta y a los manifestantes apostados en el playón de ingreso. El operativo dejó un saldo de 65 detenidos, 28 de ellos trabajadores, y 4 heridos leves.

En la noche del jueves el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández le había prometido a la delegación de la UIA, que lo visitó en su despacho de la Casa Rosada, que se iba a « mover » para desalojar la planta que estaba tomada desde hacía 38 días en reclamo de la reincorporación de 163 despedidos. « La empresa nos dijo que no va a negociar con la planta tomada y lo primero es resolver eso », dijo Fernández, según relató a Crítica de la Argentina uno de los ejecutivos presentes en la reunión.

De ese modo, la Unión Industrial Argentina redobló su presión sobre el jefe de Gabinete y lo intimó a resolver la pelea para que la empresa vuelva a producir galletitas y no se multipliquen cortes como los que los despedidos organizaron en la Panamericana y en varios puntos de la Capital esta semana.

La situación se complicó en la madrugada del viernes en la planta de la ex Terrabusi en Pacheco, cuando la Policía Bonaerense desalojó a los trabajadores del turno noche de Kraft Foods. Solo un puñado de 80 empleados permanecieron dentro y sus familiares se fueron acercando hasta la puerta.

Luego, la compañía realiza de « modo unilateral » una presentación en el Ministerio de Trabajo. « La empresa no habló de los despedidos, sólo de los puestos de trabajo existentes que se comprometió a mantener para que pueda reanudar su actividad productiva y cumplir con el pago de salarios correspondientes », dijo al finalizar el encuentro la subsecretaria de Trabajo nacional, Silvia Squire quien también aclaró que « los gremios no fueron convocados ».

Algunos instantes después y pasadas las 17.30, la policía comenzó a tirar gases lacrimógenos hacia la planta tomada por los 80 despedidos, y desde la terraza hacia la explanada, donde se encontraban los manifestantes. Más tarde, la montada ingresó a la fábrica y desalojó violentamente el playón de ingreso.

El desalojo fue por orden del juez Ricardo Costa del Juzgado de Garantías Nº1 de San Isidro, que emitió una instrucción para que « el uso de la fuerza pública se constituya en la medida de lo estrictamente necesario, en el último mecanismo de acción y siempre velando por el debido resguardo de la integridad física de los involucrados ».

El jefe del distrito Tigre de la Policía bonaerense, Sergio Rodríguez, confirmó esta tarde que « hay alrededor de 65 demorados, entre los que se encuentran 28 trabajadores de la empresa y el resto activistas » que estaban en el frente de la planta de la ex Terrabusi.

« La policía entró y desató una feroz represión sobre los familiares que estaban afuera y hacia los trabajadores que estaban dentro. Esto es una brutalidad, tiraron gases lacrimógenos y balas de goma donde estaba el resto de los trabajadores y su familia, había nenes chicos y gente grande », dijo el abogado de los trabajadores, Edgardo Moyano, a Criticadigital desde el predio en General Pacheco.

La compañía difundió un comunicado en el que manifiesta que: « Tras haberse normalizado la situación de la planta, durante el fin de semana se trabajará en el inventario y recorrida de las instalaciones a fin de hacer una evaluación de daños y de esa forma poder retomar las actividades productivas en la forma habitual ».

El establecimiento se encontraba tomado por empleados desde el 4 de septiembre, en protesta por el despido de 157 trabajadores. Por ese mismo motivo, la fábrica estaba fuera de producción en los últimos días.

MANIFESTACIONES PRO TRABAJADORES. En la noche del viernes, se despliegan por las calles porteñas varias manifestaciones de apoyo a los trabajadores de la ex fábrica Terrabusi. Los principales inconvenientes en el tránsito se producen en la intersección de Avenida de Mayo y 9 de Julio, donde se concentran trabajadores estatales, del subte y docentes, además de la FUBA, la CCC, el Partido Obrero y simpatizantes de partidos de izquierda.

Desde allí los manifestantes prevén marchar hacia el Ministerio de Trabajo, ubicado en Leandro N. Alem al 600, en la zona del bajo. La protesta, que ya lleva tres horas, abarca los siete carriles de 9 de Julio, aunque Lima y Bernardo de Irigoyen están habilitadas al tránsito. Otro grupo también se manifestaba en Belgrano y Solís, con tres carriles restringidos al tránsito.

Además, en La Plata manifestantes cortaron en la bajada de la autopista, en 120 y 32. Asimismo, personal de Gendamería se apostó en la Panamericana para evitar que los obreros de la planta de Pacheco vuelvan a cortar la autopista como en días anteriores.

Durante la mañana, los trabajadores de Kraft cortaron la avenida Henry Ford, frente a la planta fabril, tras ser desalojados los del turno noche y no permitirse el ingreso de los de la mañana. En solidaridad, manifestantes cortaron esta mañana la avenida Corrientes y Callao. Al mediodía también se cortó el Puente Pueyrredon, mientras otro grupo lo hacía en Avenida de los Constituyentes y General Paz y Autopista Riccheri y General Paz.

~ par Alain Bertho sur 26 septembre 2009.

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