Affrontements à Vilanova septembre 2008

17 heridos en el choque de bateeiros con los antidisturbios en Vilanova

Lanzamiento de piedras y cócteles molotov contra los que no secundaron el paro

ELISA LOIS – Vilagarcía – 17/09/2008

La decisión de un grupo minoritario del sector extractivo mejillonero de no secundar el paro indefinido de la actividad, convocado por la asociación mayoritaria Pladimega (Plataforma de Distribución de Mejillones de Galicia), desencadenó ayer el episodio más violento vivido entre productores tras años sin ponerse de acuerdo. La batalla campal que se desató en el muelle de descargas de Vilanova, que se repitió por la tarde, se saldó con siete guardias civiles y al menos diez bateeiros heridos leves y uno de los empresarios manifestantes detenido.

La noticia en otros webs

Lo que iba a ser una jornada de protestas sin violencia para lograr unanimidad en la convocatoria de paro derivó en un conflicto que motivó la intervención de varias unidades antidisturbios. Partidarios de Pladimega explosionaron un artefacto colocado en un contenedor y prendieron fuego a un camión grúa que iba a recoger el bivalvo fresco que transportaban cinco embarcaciones desde las mejilloneras. La Guardia Civil requisó cuatro cócteles molotov y una lata con siete litros de gasolina y mechas. Uno de los barcos sufrió violentos ataques de los manifestantes, que lanzaban piedras y hierros a la tripulación para impedir la descarga de unos 30.000 kilos de bivalvo, que iba a realizarse en el escenario de los enfrentamientos para garantizar la comercialización en fábricas y cocederos.

Tanto la descarga como el transporte de mejillón se paralizó hasta pasadas las 3 de la tarde, cuando unos diez camiones comenzaron a circular, escoltados por coches patrulla de la Guardia Civil y de la Policía Nacional. Los agentes pretendían también garantizar la descarga del mejillón de al menos tres barcos que esperaban atracados en el puerto. El portavoz de Pladimega, Julián García, lamento los incidentes, « que no estaban planificados ». « No hay justificación a lo ocurrido y nunca pensé que pudiéramos llegar a esto, pero algunos se han puesto muy nerviosos, porque económicamente lo están pasando muy mal y no entienden que haya gente trabajando cuando el paro lo están secundando más del 80% del sector », señaló.

La plataforma cree que el paro es la solución a los bajos precios del mejillón. La convocatoria no fue secundada por algunas asociaciones como Virxe do Rosario y Federación Arousa Norte. Tampoco por productores independientes que pretenden atender los pedidos de conserveras y cocederos. Un empresario de Vilanova contrario al paro denunció ayer en el escenario de los disturbios « que esta violencia ha traspasado todos los límites ». « Hay mucha gente por temor a represalias y no por estar de acuerdo », afirmó.

La titular de Pesca, Carmen Gallego, condenó los incidentes violentos que se registraron en los muelles de Vilanova. « Son absolutamente condenables. Para nada favorecen la imagen del sector y perjudican la unión del sector para la organización de su producción », declaró.

El secretario de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas (Anfaco), Juan Vieites, arremetió ayer contra Gallego, a la que responsabilizó de « no llamar al orden » a los productores « cuando está en peligro todo el sector ». Para Vieites, « el precio lo pone el mercado y el sector tiene que adecuarse ».

La violencia en los muelles de Vilanova y Vilaxoán agrava el conflicto mejillonero

17 septembre 2008

El muelle de Vilanova se convirtió en un campo de batalla para piquetes y fuerzas del orden. / iñaki abella

Los disturbios se saldan con 4 agentes y una decena de bateeiros heridos, la quema de un camión grúa y numerosos destrozos

REDACCIÓN / AROUSA La guerra protagonizada ayer por bateeiros llegados de toda Galicia a Vilaxoán (Vilagarcía) y Vilanova convirtió estos puertos arousanos en auténticos campos de batalla. El saldo es de cuatro agentes heridos y una decena de manifestantes lesionados, según sus propios datos; un mejillonero detenido -posteriormente quedó en libertad-; varios « perfectamente identificados por si procede imponerles sanciones »; cócteles molotov incautados; un camión-grúa calcinado; barcos, camiones y coches particulares apedreados e importantes daños materiales, tanto en vehículos como en mobiliario

Los piquetes que intentaron evitar la descarga de mejillón en los muelles levantaron barricadas empleando maderas y contenedores de basura, lanzaron piedras, tornillos y todo tipo de objetos contundentes contra las fuerzas del orden, intentaron colocar cócteles molotov, apedrearon a sus compañeros de profesión que no comparten los mismos argumentos y durante todo el día quisieron sabotear el traslado de molusco hacia los cocederos lanzándole piedras y gasóleo, rememorando así las más cruentas peleas entre bateeiros vividas durante las últimas décadas.

Al cierre de esta edición seguían los altercados y había barricadas ardiendo en diferentes puntos de la localidad, donde hubo que suspender actividades de las fiestas de San Cipriano. Los agentes antidisturbios seguían peinando caminos en los que se habían apostado piquetes para lanzar objetos contra los camiones que pudieran pasar cargados de mercancías.

Graves disturbios

Estas acciones violentas enfrentan a los partidarios de la Plataforma de Distribución del Mejillón Gallego (Pladimega) -que defienden una central de ventas única-, con sus detractores, un grupo minoritario de bateeiros que rechazan el nuevo órgano y prefieren seguir trabajando por libre. Los primeros, capitaneados por Opmega, Asociación Illa, Amegrove y Asociación Cabo de Cruz, decidieron parar todas las descargas, y de ahí la presencia de piquetes en los muelles. Hace un mes interrumpieron el suministro a la industria -cocederos y conserveras- y desde ayer aplican la restricción al molusco de fresco.

Los detractores de Pladimega, entre los que están Federación de Asociaciones de Arosa y Norte, Asociación Virxe do Rosario (Vilaxoán), Cons de Udra y un buen número de bateas independientes, quieren « ejercer el derecho al trabajo », y por eso ayer retomaron las descargas para industria. Con estas posturas enfrentadas y radicalizadas desde hace semanas todo indicaba que habría problemas, y así fue. La batalla empezó a las ocho de la mañana en Vilaxoán, donde decenas de bateeiros impidieron que los opositores a Pladimega se hicieran a la mar. Allí comenzaban los insultos, amenazas y el lanzamiento de piedras a los barcos de Virxe do Rosario, que empezaron a zarpar al filo de las 09.30 horas.

10.00 horas: Primera carga

El puerto de descarga elegido era Vilanova y allí se registraron los incidentes más graves. Alrededor de cuatrocientos hombres esperaban la llegada de las naves que habían acudido a las bateas para extraer producto. Eran las diez de la mañana cuando cuarenta agentes antidisturbios de la Guardia Civil trataron de poner orden realizando la primera carga.

El enfrentamiento era desigual, de ahí que se pidieran refuerzos policiales. Habían llegado los primeros barcos cargados, los ánimos se encrespaban aún más, alguien prendía fuego a un viejo camión-grúa de la cofradía vilanovesa y el fuerte impacto de un objeto pesado causaba la primera baja entre las fuerzas del orden, que en ese instante se llevaban detenido a un mejillonero de A Illa miembro de los piquetes.

Algunos conocidos dirigentes del sector y algunos manifestantes sin cargo alguno presionaban a los medios de comunicación para que no tomaran imágenes de lo que estaba sucediendo.

La llegada de los primeros barcos permitía comprobar una circunstancia cuando menos contradictoria: el grueso de los piquetes actuaban y atacaban a los agentes a cara descubierta, mientras que muchos de los mejilloneros que querían trabajar llevaban el rostro cubierto con pasamontañas, quizás para evitar represalias futuras aunque sus barcos estén « perfectamente identificados » por los manifestantes.

11.00 horas: Barricadas

Esos piquetes ocupaban la grúa de descarga y desde el espigón vilanovés lanzaban piedras a los barcos que se aproximaban. Los camiones esperaban en el muelle para cargar la mercancía, pero las barricadas eran cada vez más intensas, impidiendo tanto la entrada de los bomberos que pretendían sofocar el fuego en el camión-grúa como la salida de personas ajenas al conflicto, que sólo querían desalojar la zona.

Comenzaban las primeras descargas mientras algún barco era desviado a otros puertos, sin que los piquetes se enteraran de ello. « Subdelegación del Gobierno nos pidió que diversificáramos las descargas porque son incapaces de controlar la situación en Vilanova », aseguraba un dirigente de Virxe do Rosario, que como Federación Norte se quejó de la escasez de medios policiales. La barricada de contenedores y madera se veía reforzada con una « sentada » de bateeiros mientras estallaban artefactos pirotécnicos.

Los propietarios de cocederos que esperaban los pedidos se mostraban temerosos y auguraban que « esta semana será muy dura ». Lo ocurrido « es premeditado y se trata de un hecho absolutamente lamentable que está al margen de cualquier marco legal y que causa un enorme daño a la imagen del producto », decía Serafín Santórum, presidente de la asociación de cocederos.

Las fuerzas de seguridad esperaban la llegada de más antidisturbios. Alrededor de otros cuarenta agentes hacían entrada en el muelle a eso de las 14.15 horas.

Inmediatamente se prepararon para cargar y arremetieron con fuerza contra los piquetes, resultando heridos tres agentes más y, según Pladimega, también una decena de mejilloneros. De este modo, con 80 policías para 400 manifestantes, se logró dar salida a los primeros camiones con destino a los cocederos.

« Bajo ninguna circunstancia pretendíamos llegar a estos extremos », argumentaba Julián García Mouriño, uno de los portavoces de la central de ventas.

« Tenemos miedo… Lo único que queremos es poder trabajar para dar de comer a nuestras familias », añadía uno de los bateeiros que intentaban descargar su barco. También la patrona mayor de Vilanova, Evangelina Lago, fue duramente insultada, « e incluso me lanzaron objetos », aseguraba mientras intentaba defender los bienes materiales del pósito y se quejaba amargamente por los destrozos en la grúa portuaria.

A las 14.30 horas salían del muelle dos camiones custodiados por las fuerzas del orden. Aún quedaban amarrados barcos que serían descargados a lo largo de la tarde, cuando continuaban los disturbios. Según los implicados, de uno y otro bando, el enfrentamiento y los sabotajes podrían continuar por la noche.

Por la noche, volvieron a registrarse disturbios y la asociación Virxe do Rosario anunciaba que en la jornada de hoy no intentaría retomar la actividad « porque esto es una barbarie y puede ocurrir una desgracia ».

Cuatro guardias civiles heridos por disturbios con los mejilloneros

RTVE espagne

RTVE.ES MADRID 16.09.2008Los enfrentamientos y los actos de violencia por parte de algunos mejilloneros en el puerto de Vilanova de Arousa han marcado la primera jornada de paro indefinido convocada por la mayoría de profesionales de la extracción del molusco, lo que ha motivado que al menos siete camiones fueran escoltados por la Guardia Civil y que cuatro agentes resultaran heridos.

Los enfrentamientos han comenzado después de que un grupo de mejilloneros hiciera explotar varios artefactos, quemara un camión e impidiera a los bomberos extinguir las llamas en el muelle de esa localidad, con el objetivo de impedir a un grupo de mejilloneros, que no se ha sumado a la movilización, desembarcar y transportar su carga, destinada a empresas conserveras.

Los productores de mejillón, además de colocar explosivos en un contenedor de basuras, lanzaron tornillos, tuercas y piedras a los barcos que llegaban con mejillón.

Detienen a un mejillonero

Un mejillonero ha sido detenido por las fuerzas de seguridad como resultado la violencia protagonizada por los partidarios del paro, que denuncian el descenso de precios y critican la masiva importación de moluscos en condiciones que consideran como competencia desleal.

El detenido, tras prestar declaración, fue liberado, y otros cuatro han sido identificados como sospechosos de haber sido los autores de la colocación de explosivos, que causaron daños, aunque no heridos, agregaron las fuentes.

Agentes de la Guardia Civil y de la Policía han tenido que escoltar al menos a tres camiones cargados con mejillón a la salida del muelle de Vilanova de Arousa, donde los convocantes del paro han instalado una barricada con la intención de impedir el paso.

Otros cuatro camiones cargados con unas cincuenta toneladas de mejillón han sido asediados en el puerto pontevedrés de Vilanova de Arousa por productores del sector en paro que sembraron clavos y puntas, pero una unidad especial de la Guardia Civil los ha escoltado y les ha abierto paso para facilitar el transporte hasta los cocederos.

El paro indefinido, convocado por la Plataforma de Distribución de Mejillones de Galicia (Pladimega), afecta al 80% de la producción de esta comunidad autónoma, según fuentes de esa asociación.

<!–[if !mso]>

Pesca.- Explotan cinco cócteles molotov en Vilanova a raíz de los disturbios de los bateeiros, según la Policía Local

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 16 Sep. (EUROPA PRESS) –

Cinco cócteles molotov explosionaron esta tarde en Vilanova de Arousa (Pontevedra) tras haberse encrudecido la protesta de los más de 500 bateeiros que desde primera hora intentan impedir la descarga de mejillón en el muelle arousano. Los productores de mejillón atrancaron calles próximas a la zona portuaria con trozos de vigas y contenedores de pescado, según informó a Europa Press la Policía Local.

« Esto es una auténtica batalla campal », condenó el alcalde de la localidad, Gonzalo Durán, quien aseguró que además del puerto, bloqueado desde poco más de las 10.00 horas, hay diversas « barricadas » en muchas calles cercanas.

El regidor expresó su preocupación ante la posibilidad de que se acentúen las protestas en el momento en que intenten salir los camiones que trasladarán la carga de los barcos. A este respecto, señaló que los diez agentes que integran la Policía Local han velado durante toda la jornada por la seguridad ciudadana, pese a que no llegaron más refuerzos de la Guardia Civil hasta esta tarde, según destacó.

« No estaba prevista esta situación », criticó tras cuestionar la información de la Subdelegación del Gobierno de Pontevedra que, pasado el mediodía, confirmó que la situación estaba « controlada » gracias a la coordinación de este organismo, Guardia Civil y Policía Nacional.

El alcalde de Vilanova lamentó también no haber podido ponerse en contacto con el subdelegado del Gobierno de Pontevedra, Delfín Fernández Álvarez, al que aseguró haber llamado sin obtener respuesta, una circunstancia que Durán, del PPdeG, atribuyó a cuestiones partidistas.

« El puerto sigue bloqueado, van a volver a salir los camiones y habrá follón otra vez, o el subdelegado del Gobierno esconde el tema o no se entera », reprochó airado en alusión a los nuevos incidentes producidos la tarde.

« Tenemos el puerto deshecho, Protección Civil está apagando el fuego de los contenedores, atrancaron calles con trozos de vigas y muchos coches tienen las lunas rotas por pedradas », denunció, tras referirse a los importantes daños ocasionados al mobiliario urbano.

~ par Alain Bertho sur 17 septembre 2008.